No siempre podemos estar donde están nuestros hijos, pero Dios sí. Encomendarlos en oración es acompañarlos incluso en la distancia.
«Yo y mi casa serviremos al Señor.» — Josué 24:15
Oración corta para encomendar y proteger a los hijos:
Padre bueno, pongo a mis hijos en tus manos. Protégelos donde estén, guarda su corazón y guíalos por buen camino. Dame sabiduría para acompañarlos y paciencia para amarlos como necesitan. Cuando yo no pueda estar, sé Tú su refugio; cuando se equivoquen, sé Tú quien los levante. Bendícelos con salud, con buenas amistades y con un corazón cerca de Ti. Gracias porque los amas aún más que yo. Amén.
El amor por un hijo nos lleva a buscar siempre lo mejor para ellos, y no hay mejor lugar para cuidarlos que las manos de Dios. Si hoy sientes preocupación por el futuro, las amistades o las decisiones de tus hijos, tómate un minuto para leer esta oración corta. Entrega su bienestar al Creador y camina con la paz de saber que Él los cuida en cada paso.