
La Oración del Justo Juez es una de las invocaciones de protección más buscadas en el mundo hispano. Sin embargo, como advierte la tradición más antigua, circulan innumerables versiones, algunas consideradas «falsificaciones» sin sentido. En este artículo, exploramos el origen legendario de la oración auténtica y compartimos la versión tradicionalmente reconocida por su inmenso poder protector, utilizada incluso por los guerreros medievales.
El Origen Fascinante: De la Plancha de Oro a las Cruzadas
El relato que acompaña a la versión más poderosa de esta oración es tan épico como espiritual. Su origen se remonta a Tierra Santa:
El Descubrimiento en el Calvario: Se cuenta que esta plancha fue hallada en el Monte Calvario, enterrada junto al peñasco donde se erigió la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Fue el príncipe Godofredo de Boullón quien la descubrió durante la Primera Cruzada, mientras luchaba por liberar los Santos Lugares.
La Advertencia: Históricamente, se ha señalado que muchas oraciones impresas, incluso en verso, son un conjunto de disparates y una falsificación sacrílega que carece del verdadero poder milagroso.
El Manuscrito Original: La versión que presentamos aquí es, según la tradición, una copia exacta de un texto grabado en una plancha de oro que se conserva en el Convento de religiosos armenios de Santa María Egipciaca, al pie del Monte Líbano.
La Oración que Hacía Invisible a los Cruzados
El poder atribuido a esta oración es inigualable. La historia narra cómo esta devoción fue la clave del éxito en batalla:
«Con esta oración, el citado príncipe [Godofredo de Boullón] se hizo invisible en varios encuentros que tuvo con los turcos, y lo mismo sucedió con su ejército cristiano.»
(Si buscas más protección, te recomendamos leer también la poderosa: Oración de la Sangre de Cristo)
La Verdadera Oración del Justo Juez (Versión Tradicional)
¡Oh, Divino y Justo Juez de vivos y muertos, Eterno Sol de Justicia, encarnado en el casto vientre de la Virgen María por la salud del linaje humano!
¡Oh, Justo Juez! Creador del cielo y de la tierra y muerto en la Cruz por mi amor. Tú que fuiste envuelto en un sudario y puesto en un sepulcro del que al tercer día resucitaste, vencedor de la muerte y del infierno.
Justo y Divino Juez, oye mis súplicas, atiende a mis ruegos, escucha mis peticiones y dales favorable despacho. Tu voz imperiosa serenaba las tempestades, sanaba a los enfermos y resucitaba a los muertos…
…Tú te hiciste invisible a tus enemigos. A tu voz retrocedieron cayendo por tierra en el huerto los que fueron a prisionarte… Tú abriste las cárceles a Pedro y lo sacaste de ellas sin ser visto por la guardia de Herodes.
Suplícote, Justo Juez, me libres de todos mis enemigos, visibles e invisibles.
Que si tienen ojos, no me vean; si tienen manos, no me toquen; si tienen pies, no me alcancen; ni me prendan, ni me hieran, ni me maten.
Tu Sangre me bañe, tu Manto me cubra, tu Mano me bendiga, tu Poder me oculte, tu Cruz me defienda y sea mi escudo en la vida y a la hora de mi muerte. Amén.
¿Para qué es eficaz esta oración?
La experiencia de más de tres siglos le ha otorgado a esta devoción una fama de protección integral. Se considera muy eficaz para librarse de:
- Enemigos visibles e invisibles (incluyendo envidias y maldad).
- Persecuciones de justicia injustas.
- Guerras y prisiones.
- Pestes y enfermedades.
- Toda clase de peligros de mar y tierra (naufragios, asaltos en camino).
Recomendación Adicional: Es muy útil después de esta oración rezar el cántico de la Magníficat (el cántico de la Santísima Virgen María).
Oración al Justo Juez para la Mujer
Existe también una variante poderosa de esta plegaria, adaptada específicamente para pedir el amparo divino y la protección de las mujeres ante peligros o injusticias.
Esta oración busca la intervención de Jesús para promover la seguridad y la valentía en la vida cotidiana de la mujer.
Lee aquí la Oración al Justo Juez para la Mujer completa
Si necesitas amparo en momentos de gran peligro o injusticia, confía esta súplica al Divino y Justo Juez.
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