
La Oración de la Tarde del Padre Pío, mundialmente conocida como «Quédate conmigo, Señor», es una de las plegarias más conmovedoras de la tradición católica.
Originalmente escrita como una acción de gracias para después de la comunión, se ha convertido en la oración favorita de millones de fieles para rezar al caer la tarde, cuando buscamos refugio ante la oscuridad de la noche y las preocupaciones del día que termina.
La Plegaria: Quédate conmigo, Señor
Reza con fe y pausa cada frase, dejando que las palabras de San Pío de Pietrelcina resuenen en tu corazón:
Quédate conmigo, Jesús, para que unido a Ti viva en paz durante esta tarde y siempre. Amén.
Quédate conmigo, Señor, porque necesito tenerte presente para no olvidarte. Ya sabes lo fácil que te abandono.
Quédate conmigo, Señor, porque soy débil y necesito de tu fortaleza para no caer tantas veces.
Quédate conmigo, Señor, porque Tú eres mi vida y sin Ti me falta el fervor.
Quédate conmigo, Señor, porque Tú eres mi luz y sin Ti estoy en tinieblas.
Quédate conmigo, Señor, para que oiga tu voz y te siga.
Quédate conmigo, Señor, porque deseo amarte mucho y estar siempre en tu compañía.
Quédate conmigo, Señor, si quieres que te sea fiel.
Quédate conmigo, Señor, porque, por pobre que sea mi alma, deseo que sea para Ti un lugar de consuelo, un nido de amor.
Quédate conmigo, Jesús, porque se hace tarde y el día declina… es decir, la vida pasa, la muerte, el juicio, la eternidad se acercan y es necesario recuperar mis fuerzas para no detenerme en el camino, y para eso te necesito. Se hace tarde y la muerte se acerca. Temo a las tinieblas, a las tentaciones, a las sequedades, a las cruces, a las penas. ¡Cuánto te necesito, mi Jesús, en esta noche de destierro!
Esta oración es «milagrosa» en el sentido de la paz profunda y la gracia que concede a quienes la rezan con fe, ayudándoles a sentir la presencia de Dios en su vida diaria.
Padre Pío, clementísimo, tú que obras prodigios para quienes acuden a ti con fe y obtienes auxilio para causas que parecen sin esperanza, Amén!
¿Por qué rezar esta oración al atardecer?
El Padre Pío entendía profundamente la fragilidad humana. Esta Oración Padre Pio tarde, no es un pedido de riquezas, sino un grito de humildad. Reconocemos que sin Dios, la «noche» (nuestros problemas, miedos y soledades) nos puede abrumar.
Al rezar «Se hace tarde y el día declina», estamos invitando a Jesús a ser nuestra luz cuando la luz del sol se apaga. Es ideal para:
- Personas que sufren de insomnio o ansiedad nocturna.
- Momentos de dificultad o soledad.
- Cerrar el día con gratitud y entrega.
Complementa tu oración de hoy
Si esta oración te ha traído paz, te invitamos a explorar otros recursos para fortalecer tu espíritu:
- ¿Buscas más oraciones para este momento? Visita nuestra guía completa de la Oración de la Tarde con salmos y peticiones para la familia.
- ¿Necesitas misericordia? Recuerda que a las 3:00 PM puedes rezar la Coronilla de la Divina Misericordia.
- Comparte amor: Envía una palabra de aliento a alguien antes de dormir con nuestras Frases de Bendiciones.
Que la intercesión del Padre Pío te acompañe y te conceda una noche de descanso reparador. Paz y Bien.
Oración para pedir perdón a Dios al finalizar el día
Señor mío y Dios mío,
en esta noche me acerco a Ti con humildad para pedirte perdón por todos mis errores y pecados del día.
Reconozco mis faltas y me arrepiento sinceramente de todo lo que hice, dije o pensé y que no estuvo de acuerdo con Tu voluntad.
Te ruego, Padre misericordioso, que derrames tu perdón sobre mí,
que limpies mi corazón y me ayudes a ser una mejor persona cada día.
Enséñame a vivir con amor, paciencia y bondad,
y a corregir aquello que me aleja de Ti.
Gracias, Señor, porque sé que Tu misericordia es infinita
y que siempre estás dispuesto a levantarme cuando caigo.
Te entrego mis cargas y confío plenamente en Tu amor,
que libera, sana y renueva, en el nombre de Jesús. Amén.









